A través de recientes licitaciones, la administración porteña prevé la incorporación de locales gastronómicos en 16 parques y plazas de la Ciudad, entre ellos espacios ubicados en Palermo, Recoleta, Parque Chacabuco y La Paternal. Los establecimientos funcionarán bajo la figura de “núcleos de servicios”, no podrán superar los 200 metros cuadrados y deberán contar con baños públicos de acceso gratuito para los usuarios de los espacios verdes.
La Ley 4950 fue creada con el objetivo de incorporar servicios complementarios en grandes parques sin alterar su carácter de espacio público. La normativa permite la instalación de puntos de expendio de alimentos y bebidas siempre que se integren con prestaciones de utilidad para los vecinos, como sanitarios, estaciones de hidratación, bicicleteros, conectividad Wi-Fi y otros servicios de apoyo.
Desde el Gobierno porteño sostienen que la medida busca mejorar la experiencia de quienes utilizan los parques y plazas, ofreciendo mayor comodidad y servicios en espacios de alta concurrencia. Entre los lugares alcanzados por la iniciativa figuran el Parque Chacabuco, el Parque Thays y sectores de los lagos de Palermo, entre otros.
Sin embargo, el proyecto ha generado opiniones encontradas. Mientras algunos sectores valoran la incorporación de infraestructura y servicios para los usuarios, vecinos y organizaciones ambientalistas expresaron reparos por el avance de concesiones comerciales dentro de los espacios verdes públicos. Entre los cuestionamientos se encuentran la ocupación de superficie destinada al uso común y los términos económicos de las concesiones otorgadas.
La discusión reabre un debate que acompaña a la Ley 4950 desde su aprobación: cómo equilibrar la incorporación de servicios en los parques con la preservación de su función principal como espacios públicos de acceso libre, recreación y encuentro para todos los vecinos.