Son socios y si bien se conocen desde los 18 años, cursaron juntos la Universidad, en pandemia se reencontraron en caminatas, ya había puesto en marcha la fábrica de dulces, nos dice Huberto Bourlon, y ahora elaboran dulces, con combinaciones fantásticas, entre frutas y especias, un trabajo que los coloca muy alto en la tabla de sabores, combinado con la certeza de los gustos de los consumidores.
Kosher es porque se certifica la calidad, no tiene conservantes ni ningún otro producto que no sea frutas o el producto elegido y el azúcar necesario, los saborizantes son naturales y así se fue involucrando Nicolás en esta actividad no tan conocida, pero con un gran conocimiento de la actividad de exportación, lo que generó una integración orgánica coinciden los dos.
Mercedes Gómez está a cargo de la parte logística y de compras, la señora de Huberto, haciendo de este emprendimiento familiar, al que hace poco sumaron una ingeniera en alimentos y ayudantes en la cocina, un gran espacio de trabajo y conciencia de la calidad y la innovación en cada producto al que le dedican su especial atención.



A propósito del emprendimiento, nos dice Huberto que nació porque entre sus viajes a Salta mientras su familia residía en Buenos Aires, él le traía dulce de batatas y en la pandemia que no pudo viajar no le fue posible conseguir buen dulce acá. El dulce tan apreciado es el Otito de Jujuy, de una calidad superlativa destaca Huberto, no sé cuál es la razón, pero el dulce es muy superior por lo que buscando calidad y sin aditivos me propuse hacer un muy buen dulce, un nicho que estaba ahí para gente que necesitaba comer más sano y de mejor calidad. En el inicio pensé que iba a vender 6 productos como máximo y cuando avisamos de la venta tuvimos 15 días de espera para las entregas por la gran demanda, llegamos a producir 40 cajas por día y se entregaba de inmediato, eran los dulces de batatas y de membrillos, después ampliamos productos, innovando. Así ahora queremos a las mermeladas no sólo para el desayuno, sumarla en las picadas en el asado y es por eso que creamos la de cerveza, dice Huberto, la idea es trascender lo tradicional agrega Nicolás, como por ejemplo un dulce de remolachas en la ensalada, o marinar carnes, que la gente se anime a usarlos en más lugares, los nuestros son productos con frutas frescas con sólo azúcar y para los chutneys vinagres y picantes, respetando lo tradicional pero con productos innovadores finaliza Huberto.
Mucho entusiasmo en los dos notamos, y una frescura en las respuestas que hizo muy grata la charla, que alientan el deseo de sumarse a otros emprendedores, de hecho llegamos a ellos por los de @IlSalumiereok, para ir innovando, potenciarse y seguir creciendo juntos, manifiesta Huberto, que nos informa que llegan a todo el interior del País a través del Correo Argentino, el reparto con motos en la Ciudad y en locales a los que abastecen una vez por mes.
Este emprendimiento está radicado en la Comuna 13, barrio de Belgrano nos dice Huberto y la producción se hace en un templo, por los productos kosher, más precisamente en el Jabad Recoleta, puertas que abrió Nicolás, donde además hay un restaurante kosher Luba, el mejor de la ciudad lo califican. Agrega Nicolás que poder usar una cocina de institución, los obligó a ordenar los procesos, a planificar mejor, una compra más programada, lo que considera fue muy beneficioso para el emprendimiento, les dio un crecimiento que posibilitó en los últimos meses el ingreso a un mercado más competitivo y más rentable. Eso los llevo a asumir el compromiso de respetar los precios de los productos kosher, de igual precio que los no lo son, cosa que no ocurre con los que se producen en serie, para eso hicieron esta alianza con las instituciones mencionadas.
Las compras las realiza Huberto en el mercado Central, de madrugada como corresponde y también con las verdulerías del barrio, un trabajo que abarca a los negocios de cercanía sobre todo en el barrio de Belgrano, para ediciones limitadas, aclara y cuando van al Templo es mayor la producción por el espacio con el que cuentan. La mayoría de las frutas utilizadas son de estación por lo general, en esta época los cítricos y los kinotos, salsas picantes, frutillas solo en verano y ahora el dulce cayote o alcayota.
Nicolás nos dice que están más en la innovación, como la mermelada de café, que están desarrollando, que es espectacular afirma y ya se plantean las posibles combinaciones, con productos de todo el año como la de cerveza, conseguido con innovación y experiencia, como la mermelada de ajo, que dice Huberto lo hace con una cocción previa que lo carameliza y luego hace la mermelada. Esto genera una expresión de lo que queremos que sea nuestra marca destaca Nicolás, para clientes específicos como veganos, kosher, incluso para los que no consumen sal porque no se les agrega a ningún producto, es para volver a comer rico, con poco esfuerzo, como en el verano hicieron productos orientados al pescado, una salsa para tiraditos de maracuyá por ejemplo. Nuestro emprendimiento se convierte en una empresa, estamos en esa etapa, afirman con entusiasmo donde desarrollan los productos al mismo tiempo que los venden, rescatando otros sabores y elaborados de manera más sana.
Para conocer sus productos en la tienda virtual www.lasucrerie.com.ar