Ese primer 8 de marzo de 1857, cientos de trabajadoras textiles de una fábrica de Nueva York se manifestaron buscando la igualdad salarial respecto a sus compañeros hombres y una mejora de sus condiciones laborales. Lamentablemente, 120 trabajadoras fueron asesinadas a manos de la policía.
En diciembre de 1977, la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) invitó a todos los estados a que proclamasen, de acuerdo a sus tradiciones históricas y costumbres nacionales, una jornada como «Día Internacional por los derechos de la mujer y la paz internacional».
El 8 de marzo reinvindicamos los derechos de todas las mujeres.