Ciudad

El 30 de noviembre de todos los años se celebra el Día Internacional de lucha contra los Trastornos de la Conducta Alimenticia. Tal vez te preguntarás: Y ¿eso qué tiene que ver conmigo?. Yo decía lo mismo. Hoy recién me di cuenta de todo el dolor que le causé a la gente que me quiere. Llamo a mi mamá por video llamada para charlar y lo primero que me dijo es: “¿Vos sabes que hoy me acordé de vos porque se celebra el día…?”. En el momento le retruqué: “Gracias por relacionarme con cosas positivas siempre” y me reí. Pero lo pensé. No una ni dos ni tres veces, varias más y me di cuenta de la huella espantosa que dejé no sólo en mí sino en los que me rodean.

Este año encontré una psicóloga maravillosa quien me enseñó sin retarme, sin preguntarme si comía todo el tiempo, sin juzgarme; que yo soy más linda y fuerte de lo que creo, que si yo no me lo creo no me va a creer nadie, que uno demuestra con su seguridad lo que es y no con su físico.

¿Querés conocer un poco de mi historia? Ahí va… Era adolescente cuando tengo el primer recuerdo, el primer vestigio de esa sensación de mirarme al espejo y decirme: “¿Quién te va a querer con lo gorda que estás?”. En ese momento empezó todo; y me costó muchísimo pararlo, cortar ese patrón de conducta totalmente negativo que lleva a culparte por todo lo malo que pase por “gorda”. ¡Qué palabra espantosa y dañina! Además, ¿quién te crees que sos para definir qué o quién es gordo?

Algunos años después conseguí estar en “mi mejor momento” (sí, mirá lo que es este trastorno que aún hoy, a pesar de todo lo que avancé insisto en que esa fue mi mejor versión). Te cuento para que me visualices: tenía el pelo negro azabache (no es casualidad, toda mi vida como rubia pero en ese preciso instante no), tez blanca, ojos verdes. ¿Suena lindo? Te imaginaras que no todo era color de rosas. También tenía unas ojeras negras insondables, los huesos marcados de tan flaca que estaba, me costaba muchísimo ponerme en marcha para hacer algo… ¿Viste esa sensación de que te chuparon toda la energía? Bueno, eso mismo. Ni hablar que los jeans, pantalón difícil de ponerse, se caían misteriosamente. Mi familia y mis amigas descubrieron que “mareaba” la comida en el plato, cuando tenían la suerte de que me sentara a comer con ellos. Pero, justamente ellas, se pusieron el traje de super heroínas, me frenaron y me dijeron con tanto amor y cariño que es imposible ponerlo en palabras en este momento; que no podía seguir así, que no era bueno para mí, que me iban a acompañar en todo, que no estaba sola. Y así siguieron hasta hoy… ahí, siempre para mí.

Veinte años después tuve la dicha de cruzar mi camino con Cecilia (gracias a mi psico preferida), que este año me ayudó a darme cuenta que tengo una distorsión. Suena grave, espantoso, pero te aseguro que si a vos que lees te asusta, a mi más. Es mirarte al espejo y no verte, no ver lo que los demás ven de vos sino una deformación, una alucinación por así decirlo.

Lo tratamos, lo charlamos y lo fuimos aceptando de manera tal que no fuera algo malo, sino una parte más de mí. ¡Y no sabes lo increíble que resultó! Tengo como diez kilos más que en “mi mejor momento”, pero ¿sabes qué es lo mejor? Me tengo a mí, pura, con todas mis cosas positivas y negativas, con mucha más seguridad para decirle a mi entorno lo que quiero, con mis amigas de ese momento a las que quiero con el alma, con mi familia de siempre que amo con locura, con mis defectos, con mis aciertos, con mis atributos y vestuarios sexys, con mi yo a flor de piel. Hoy estoy agradecida por todos los que me dieron y me dan la mano todos los días, en los buenos y en los no tantos, y que no me sueltan y me dejan perderme en esta cabeza por momentos tortuosa.

Hoy me veo dulce, simpática, bella, testaruda, terca, obstinada, caprichosa, impulsiva. Hoy me veo a mi misma y me encanta, me acepto y trabajo todos los días contra la imagen del espejo; para no dejar que me condicione, para no darle el poder de mis decisiones, para no buscar la perfección. Hoy me veo linda a pesar de no verme perfecta; pero te confieso que tampoco me importa demasiado… ¿y si ahora probas vos?

VNC

33254688
Hoy
Ayer
Esta semana
Semana pasada
This Month
Last Month
Total
801
33923
232702
22405385
620157
761075
33254688

Your IP: 17.241.227.132
2026-04-19 00:27