Un informe de la Auditoria porteña revela una serie de anomalías en las contrataciones para el mantenimiento de hospitales que llevaron a escandalosas redeterminaciones de precios y contrataciones directas de urgencia, según el informe “3.06.06” de la Auditoria General de la ciudad (AGCBA) que analizó los contratos de mantenimiento de ocho hospitales porteños durante todo el 2005. El trabajo de la ACGBA se llevó a cabo a partir del seguimiento de las contrataciones de ocho hospitales.
Ellos fueron: el Instituto de Zoonosis Luis Pasteur, hospitales generales de Agudos: Dr. Ignacio Pirovano, Dr. Cosme Argerich, Dr. Juan Antonio Fernández, Dr. Carlos G. Durand, Donación Francisco Santojanni, Dr. J. Ramos Mejía, y Hospital de Pediatría Dr. Ricardo Gutiérrez. El documento apunta que hubo demoras en el 87% de los contratos correspondientes a los hospitales de la muestra (siete casos sobre ocho) “en las distintas etapas de la licitación que eleva a más de cinco años el promedio de duración del proceso de contratación”. Estas demoras llevaron, según consta en el informe ha que exista una “distorsión en los precios como consecuencia del impacto inflacionario”. Esta es la causa, y la justificación, de las distintas redeterminaciones de precios. Además, la Auditoria advierte que estas demoras llevaron a la “necesidad de arbitrar medios de contratación inconsistentes desde el punto de vista legal, como por ejemplo, pagos por el reconocimiento de legítimo abono y contrataciones directas justificadas en la urgencia”. Entre otras cuestiones, en lo que refiere a la documentación presentada para el pago de facturas, se detectó: En el 21.43% de los casos falta el sello de copia fiel de la declaración jurada del impuesto a los ingresos brutos. De esta forma el informe del organismo de control relevó en detalle los ocho hospitales mencionados. Allí se puede ver claramente esta variación de precios que obligó a redeterminaciones escandalosas. En el caso del Hospital Argerich el presupuesto oficial para mantenimiento preveía $ 25.802.04. Sin embargo a la hora de la preadjudicación ya eran $ 34.987.571,66 hasta que finalmente el gobierno de la ciudad desembolsó $ 29.889.514,24 para el mantenimiento. En el caso del Hospital Santojani no hubo modificaciones de contrato y se mantuvo en $ 6.883.640. En el Hospital Gutiérrez originalmente estaban presupuestados $ 25.178.879,60 que a la hora de la actualización terminaron siendo $ 28.330.118,59. Según el informe de la AGCBA los retrasos en las adjudicaciones de los contratos hicieron que el mantenimiento del Ramos Mejía pasara de $ 29.106.800 a $ 38.944.898,40 sólo en la etapa de preadjudicación, revela el documento. En este caso la empresa que realiza los servicios es SES S.A.; vinculada a un empresario ligado a la actual gestión del Ejecutivo porteño. Alertas con nuestros oídos para percibir, sobre la cubierta, el rítmico paso de la pata de palo de los depredadores. En el Pasteur la diferencia fue de un 10%: se pasó de un presupuesto de $ 2.436.198 a $ 2.695.468,91 a la hora de la redeterminación de precios. No ocurrió lo mismo con el Durand, donde las demoras en la licitación llevaron a que el servicio de mantenimiento pase de estar planificado en $ 27.788.505 a $ 32.200.584,45, que finalmente desembolsó la gestión del destituido titular del ejecutivo porteño. Idéntico caso el del Pirovano, donde originalmente se pensaba pagar $ 25.178.876,36 y terminó costando $ 28.689.338,07 poder mantenerlo. Mientras todo este turbio recorrido de fondos ocurre seguimos sin Comunas. Si no se los controla todo seguirá corrupto. Reiteramos que es esencial sumarnos para lograr la masa crítica de la nueva política. La real oposición somos las vecinas y los vecinos participativos no partidarios, quienes no cobramos sueldos como los que usurpan el poder. Cualquiera que se mantenga fiel al principio de que los juicios de la nueva política no deben sufrir la influencia de las actitudes convenientes a la Corporación Política en el Poder Publico, a través de sus “representantes”, habrá de reconocer en la orientación participativa de quienes integramos Ciudadanos Grupo Uno un alto interés democrático; viendo en las resistencias opuestas a Ciudadanos Grupo Uno una nueva prueba de sus afirmaciones.
La existencia de 2001/2002, es ya patrimonio adquirido de la ciudadanía que formaría lo sustancial de la democracia participativa directa. Finalidad del bienestar común.
Vecinas y Vecinos ¿Seguiremos mirando para otro lado? Febrero de 2009
Ing. Osvaldo V. Buscaya obuscaya@yahoo.com.ar