Con una infraestructura de servicios colapsada, los vecinos y comerciantes vemos venir un colapso generalizado de los barrios de Caballito y Flores, cosa entendible solamente con pensar en el tránsito que puede generar semejante mole. Desde SOS Caballito señalaron que el informe técnico de tránsito es negativo, que no hubo informe de impacto ambiental y que el reporte de planeamiento es, “sospechosamente”, positivo. Los legisladores que ya habrían anunciado su apoyo a la generosa idea del Ejecutivo, deberían reflexionar y rechazar el proyecto de ley, porqué el gobierno porteño no tomó la idea de hacer un convenio, como pedía la empresa, sino que fue por más.
La Comisión de Planeamiento habría recibido, “sospechosamente”, un proyecto de modificación de la legislación aplicable a la parcela. Esto genera dos diferencias, una inmediata y otra de mayor plazo. La primera es que la empresa podría venderle la parcela a un tercero para que haga alguna otra obra, y esa parcela tendría un valor superior porque está exenta de la legislación del barrio (negocio “brillante”) y éste “invento” debería alertarnos atento que, con un convenio urbanístico esto no pasa, porque los convenios son específicos para el que va a hacer la obra. La segunda consecuencia es que, así crearían el antecedente de modificar la legislación, para que cuando aparezca alguien con un proyecto importante poder, los “asociados” ejecutivo y legislativo hacer lo que se les ocurra con estos “brillantes negocios”.
A pesar de ser Caballito Norte, un área con alturas y factores de ocupación que fueron drásticamente limitados, esa legislatura porteña “sospechosamente” el jueves 26 de noviembre seguiría insistiendo en habilitarle a una empresa unas “NORMAS ESPECIALES”, como ratificación del desarrollo gigantesco al que el gobierno porteño le habría agregado un hecho “sospechable”. La empresa se habría acercado al gobierno porteño para pedir un convenio urbanístico, que es una figura legal por la cual se puede hacer una obra de características especiales de un modo controlado en algún lugar de la ciudad donde los reglamentos lo impiden.
Crearían el antecedente de modificar la legislación, para que cuando aparezca alguien con un proyecto importante poder, los “asociados” ejecutivo y legislativo hacer lo que se les ocurra con estos “brillantes negocios”.
Nota enviada a las distintas instancias del Poder Judicial y Legislativo, por el Presidente de la Asociación Unidos por el Barrio San José de Flores, Ing. Osvaldo V. Buscaya .