Se trata de una importante obra hidráulica destinada a mejorar el escurrimiento del agua durante las lluvias intensas. Los trabajos incluyen el entubamiento de los ramales Dellepiane Norte y Zelarrayán, que desembocan en el arroyo Cildáñez, y la construcción de nuevos conductos pluviales.
La intervención hidráulica se extiende por unos 3 kilómetros e incorpora cañerías de grandes dimensiones, de hasta 2,60 metros de diámetro. Los nuevos conductos se conectan con parte de la red pluvial existente para aumentar la capacidad de conducción del agua.
Entre los trabajos realizados se encuentra además un cruce subterráneo bajo la rotonda de Larrazábal, ejecutado sin necesidad de interrumpir el tránsito.
La obra forma parte del Masterplan Dellepiane y se complementa con otras intervenciones sobre la cuenca del Cildáñez. El objetivo es mejorar el drenaje y preparar especialmente a Villa Lugano, Villa Riachuelo y Villa Soldati frente a episodios de lluvias intensas.
Aunque una vez terminada prácticamente no podrá verse, esta infraestructura será una parte fundamental de la transformación de la Dellepiane.
Así lo define al Master Plan el Ministro de Infraestrutura de la Ciudad Pablo Bereciartua.