Para fortalecer ese trabajo, la Secretaría de Gobierno y Vínculo Ciudadano de la Ciudad firmó un convenio con la Facultad de Agronomía de la UBA que amplía el equipo técnico de 159 a cerca de 200 inspectores, un rol que ejercen profesionales y estudiantes capacitados para realizar tareas de relevamiento, evaluación técnica y seguimiento del patrimonio verde.
“Nuestro objetivo es fortalecer la gestión del arbolado público mediante la incorporación de graduados y estudiantes avanzados de Agronomía, Arquitectura del Paisaje, Ciencias Ambientales, y otras disciplinas afines, que realizan una labor clave para garantizar la salud y la seguridad de miles de ejemplares distribuidos en las 15 comunas de la Ciudad”, destacó Ezequiel Sabor, secretario del área.
La decana de la Facultad de Agronomía, Adriana Rodríguez, considera que se trata de “una nueva etapa del vínculo entre la Facultad y la Ciudad” y definió la alianza como “una sinergia muy potente” para afrontar los desafíos que presenta Buenos Aires, “una ciudad compleja y hermosa”. Además, valoró: “Estamos muy esperanzados y convencidos de que esta etapa está marcada por el trabajo mutuo”.
La estructura del programa contempla distintos niveles de responsabilidad. Los inspectores que realizan las tareas de campo y relevamiento. Por encima de ellos se encuentran los asistentes, profesionales con mayor experiencia y al menos un año de trayectoria en la función, que colaboran en el seguimiento técnico de las actividades. A su vez, el sistema cuenta con 16 inspectores líderes: uno por cada una de las 15 comunas porteñas y un coordinador general, encargados de supervisar los equipos y garantizar criterios uniformes de trabajo en toda la Ciudad.
Entre las tareas de un inspector se encuentran el relevamiento de ejemplares en la vía pública, la identificación de especies, el registro fotográfico, la evaluación de riesgos, definición de criterios de poda, seguimiento de plantaciones y control de los trabajos ejecutados por las empresas contratistas, así como el estudio de las condiciones de los canteros para garantizar que se plante la especie adecuada en el lugar correcto. A nivel administrativo, son responsables de cargar información en Arbopedia, la plataforma que registra y da trazabilidad a todas las intervenciones sobre el arbolado urbano.
Mauro Morando, director general de Espacios Verdes y Arbolado porteño, celebró el comienzo de las capacitaciones enmarcadas dentro del convenio, que “dotan a la gestión de instrumentos y de una capacidad técnica que luego puede trasladarse a las políticas públicas de la Ciudad”, señaló.
Joaquín Pérez Martín, responsable técnico del convenio por parte de la Facultad, remarcó la importancia de acercar la actividad académica a las problemáticas urbanas. “Queremos que este ámbito sea un espacio de desarrollo profesional e investigación ligado a lo que sucede en la Ciudad. La Facultad tiene una muy amplia trayectoria en este tema, aunque, al lado de las típicas temáticas de la producción pampeana, solía quedar relegado, por eso este convenio representa un nuevo impulso en esa dirección”, sostuvo. Además de una salida laboral, la iniciativa supone una experiencia de campo con reconocimiento académico para estudiantes y graduados.
El compromiso con el cuidado del arbolado porteño es reflejado por varios de los inspectores que trabajan en el territorio. Agustina Peruski, inspectora y estudiante de la Licenciatura en Planificación y Diseño del Paisaje, explicó que su tarea diaria incluye recorrer distintos sectores de la Ciudad, responder consultas de los vecinos y realizar el seguimiento de podas, extracciones, cortes de raíces y plantaciones. “En este trabajo es necesario tener criterio técnico y ser muy responsables con cada decisión que se toma”, señaló, y recordó una intervención realizada junto a un compañero: “Vimos que unos vecinos estaban realizando una poda ilegal, intervenimos y pudimos salvar al menos diez árboles que planeaban podar en toda la cuadra, con ayuda de la comuna pudimos frenar ese mal trabajo”, relató.
Tobías Ceballos, inspector en la Comuna 4, destacó la diversidad de escenarios con los que se encuentran a diario. “Pasamos por entornos muy distintos: desde avenidas comerciales hasta grandes parques o zonas industriales, eso nos permite complementar permanentemente lo que aprendemos en la Universidad con la práctica profesional. Estamos cuidando un patrimonio verde que vamos a dejar a las futuras generaciones. Todos los días trabajamos junto a los vecinos, explicándoles por qué es importante mantener un arbolado sano y por qué es necesario personal capacitado”.
Benjamín Cárdenas, inspector de la Comuna 12, remarcó la importancia de preservar la gran diversidad de especies del paisaje urbano porteño y detalló que gran parte de su trabajo consiste en atender reclamos y evaluar el estado de los árboles para minimizar riesgos.
“Muchas veces encontramos ejemplares dañados por la edad o intervenciones inadecuadas. Nuestra tarea es analizar cada caso y coordinar acciones que permitan mejorar su estructura para que puedan seguir creciendo en las mejores condiciones posibles”, señaló.
Los inspectores forman parte de equipos multidisciplinarios encargados de la toma de decisiones que impactan directamente en la calidad de vida de millones de vecinos. Con más profesionales capacitados en el territorio, Buenos Aires busca fortalecer una gestión cada vez más técnica y eficiente de su patrimonio ambiental.