El 26 de agosto, el jefe de Gabinete de la Ciudad, Gabriel Sánchez Zinny, recorrió el nuevo complejo junto a la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva; Fernando Kusnier y autoridades del Servicio Penitenciario Federal.
“Con decisión y trabajo en conjunto con el Gobierno Nacional, avanzamos con los últimos detalles de la nueva cárcel de Marcos Paz”, señaló Sánchez Zinny.
El nuevo establecimiento tendrá capacidad para unas 2.200 personas. De ese total, aproximadamente 1.500 plazas estarán destinadas a internos trasladados desde Devoto, mientras que el resto permitirá alojar a personas que actualmente permanecen detenidas en comisarías y alcaidías porteñas. El operativo será progresivo y también podría incluir traslados desde otros establecimientos penitenciarios federales.
La finalización del complejo penitenciario constituye una condición fundamental para concretar el cierre de la cárcel de Devoto, un proyecto que había quedado demorado por la interrupción de las obras en Marcos Paz, afirmó el ministro de Infraestructura, Pablo Bereciartua, en una reunión con vecinos de la Comuna 11 realizada el mismo 26 de agosto, donde destacó el avance de los trabajos y explicó que la obra alcanzó la recepción provisoria.
Según señaló, se trata de un establecimiento con un estándar elevado de infraestructura, tecnología y sistemas de seguridad. El complejo se encuentra en un predio de aproximadamente 80 hectáreas y cuenta con instalaciones que requieren una importante capacitación del personal penitenciario.
Bereciartua explicó que el Servicio Penitenciario Federal ya lleva varios meses trabajando en el lugar y capacitando a sus agentes para la puesta en funcionamiento del establecimiento.
“Es una cárcel que requiere un montón de entrenamientos y muchos sistemas de seguridad”, señaló el ministro al referirse a la complejidad de la nueva infraestructura. Bereciartua también explicó que la obra forma parte de un acuerdo entre el Gobierno nacional y la Ciudad. Una vez concretado el traslado de los detenidos y cumplida la parte correspondiente a Nación, el predio de la cárcel de Devoto deberá ser entregado nuevamente a la Ciudad para avanzar con su transformación.
“Cada uno tiene su parte. Una parte se cumplió ahora y ellos tienen que cumplir con la otra”, explicó el ministro ante los vecinos.
El funcionario destacó además que la puesta en funcionamiento de Marcos Paz permitirá avanzar sobre uno de los objetivos centrales del acuerdo: liberar el predio de Devoto y posibilitar su incorporación a la planificación urbana de la Ciudad. La cárcel ocupa aproximadamente 4,5 hectáreas en Villa Devoto. Una vez que quede desocupada, comenzará una nueva etapa destinada a definir el futuro urbanístico del terreno, que actualmente pertenece al Estado nacional.
De acuerdo con lo explicado por Bereciartua, las reglas urbanísticas contemplan una importante proporción de espacio verde, estimado en un 60% y una superficie destinada a construcciones. El destino definitivo deberá ser definido por la Legislatura porteña, que tendrá la decisión final sobre las condiciones urbanísticas del predio.
Entre las alternativas que se vienen planteando aparecen nuevos espacios verdes públicos, áreas de uso comunitario y desarrollos urbanos. También resta definir de qué manera podrán participar los vecinos en la discusión sobre el futuro del lugar. El ministro sostuvo que, por las dimensiones del terreno y su ubicación, la transformación podría tener un impacto importante no solamente en el entorno inmediato de la cárcel sino también en una zona más amplia de la Ciudad.
Durante el encuentro, Bereciartua fue consultado por un vecino sobre la situación de las alcaidías y explicó que el proceso de traslado forma parte de una estrategia más amplia para aliviar la situación del sistema penitenciario y de detención de la Ciudad. La nueva cárcel permitirá recibir a los internos que actualmente se encuentran en Devoto y, al mismo tiempo, liberar capacidad en comisarías y alcaidías porteñas, que en los últimos años también se vieron afectadas por la creciente cantidad de personas detenidas. El ministro mencionó además otras obras vinculadas al sistema de detención y señaló que el objetivo es avanzar en soluciones que permitan mejorar las condiciones y distribuir adecuadamente a las personas privadas de su libertad.
Para Villa Devoto, el traslado de los detenidos representa el comienzo de una transformación largamente esperada. Sin embargo, el cierre efectivo de la cárcel dependerá ahora de que se concrete la mudanza, se complete el proceso de puesta en funcionamiento del complejo de Marcos Paz y posteriormente Nación entregue el predio a la Ciudad.
Como resumió Bereciartua ante los vecinos, la finalización de la cárcel de Marcos Paz constituye un avance decisivo: ahora resta que Nación concrete el traslado de los detenidos y cumpla con la entrega del predio para que la Ciudad pueda comenzar a definir su futuro.
