Las reservas ecológicas de la Ciudad son espacios de gran valor ambiental que albergan flora y fauna autóctonas y cumplen un importante rol en la conservación de la biodiversidad. Por sus características, especialmente durante períodos de altas temperaturas, sequedad y viento, la prevención de incendios resulta fundamental.
Una de las principales medidas para los visitantes es no encender fuego ni realizar fogatas y evitar cualquier conducta que pueda generar una fuente de ignición. Tampoco se deben arrojar colillas de cigarrillos ni residuos, ya que pueden convertirse en material combustible.
Además, es importante circular únicamente por los senderos habilitados, respetar la cartelería y seguir las indicaciones del personal de las reservas. Estas medidas permiten proteger la vegetación y la fauna y, al mismo tiempo, facilitan el trabajo de los equipos de emergencia ante una eventual situación de riesgo.
La prevención también incluye tareas permanentes de mantenimiento y vigilancia. La Ciudad trabaja en el control de los predios y en el mantenimiento de infraestructura como senderos, cartelería y cortafuegos, además de contar con planes de contingencia específicos para actuar ante emergencias.
A estas acciones se suma la Brigada de Incendios Forestales, una unidad especializada en la prevención, detección y combate de incendios forestales. Su trabajo contempla especialmente la protección de las reservas ecológicas porteñas y actualmente cuenta con una veintena de brigadistas altamente capacitados para actuar ante un incendio.
Por otro lado, en las Reservas Ecológicas Costanera Sur y Ciudad Universitaria – Costanera Norte, ha reforzado ampliamente la infraestructura y el equipamiento para actuar ante cualquier amenaza.
Ante la presencia de humo o un principio de incendio, se recomienda avisar inmediatamente al personal de la reserva y alejarse del lugar, sin intentar controlar por cuenta propia un foco que pueda propagarse.
Cuidar las reservas es una responsabilidad compartida. Pequeñas acciones cotidianas, como no fumar, no hacer fuego y respetar las normas de estos espacios, contribuyen a prevenir incendios y a preservar el patrimonio natural de la Ciudad.