La iniciativa contempla la instalación de 16 "núcleos de servicios" distribuidos en distintos espacios verdes porteños, con el objetivo de mejorar la oferta para vecinos y visitantes.
Cada uno de estos módulos podrá incluir cafetería o bar, venta de alimentos y bebidas, baños públicos, Wi-Fi, bicicleteros y áreas de descanso. Las construcciones deberán respetar criterios de accesibilidad y diseño integrados al entorno, mientras que los concesionarios tendrán a su cargo el mantenimiento del sector asignado.
La propuesta forma parte de una política que busca sumar infraestructura a los parques sin que las obras sean financiadas por el Estado, a través de concesiones por un plazo determinado.
Los parques alcanzados
La primera etapa del plan incluye los siguientes espacios verdes:
Parque Avellaneda.
Parque Chacabuco.
Parque Indoamericano.
Parque Los Andes.
Parque Micaela Bastidas.
Parque Thays.
Parque de las Américas.
Parque de los Patricios.
Parque Ernesto Jaimovich.
Parque Velódromo.
Plaza Armenia.
Plaza Sicilia.
Plaza España.
Plaza Florencio Sánchez.
Plaza Club Alemán de Equitación.
Parque La Isla (La Paternal).
Para las comunas del oeste, el alcance es limitado. En la Comuna 9, el proyecto incluye al Parque Avellaneda, mientras que las comunas 10 y 11 no forman parte de esta primera licitación.
De este modo, espacios muy concurridos como la Plaza Aristóbulo del Valle, el Corralón de Floresta, la Plaza Vélez Sarsfield, la Plaza Arenales o la Plaza Ricchieri no tendrán, por ahora, este tipo de instalaciones.
No obstante, si el programa se amplía en el futuro, algunos de estos parques y plazas podrían ser considerados para nuevas concesiones.
Una iniciativa con opiniones divididas
Desde el Gobierno porteño sostienen que la incorporación de estos servicios permitirá que los parques sean más cómodos y seguros, ofreciendo infraestructura que hoy muchos vecinos reclaman, como baños públicos, lugares para tomar un café y espacios de permanencia.
Sin embargo, la iniciativa también despertó cuestionamientos por parte de organizaciones vecinales y ambientalistas, que advierten sobre un posible avance de la actividad comercial dentro de los espacios verdes y reclaman que se preserve el carácter público de parques y plazas.
El debate vuelve a poner sobre la mesa un tema recurrente en la Ciudad: cómo mejorar los servicios que ofrecen los espacios verdes sin afectar su función principal como lugares de recreación, encuentro y contacto con la naturaleza.