RIMICABA ofrecerá líneas de financiamiento preferenciales a través del Banco Ciudad, un esquema de exenciones para contratos o inmuebles vinculados a actividades productivas en Sellos, ABL e Ingresos Brutos, que alcanza incluso a microempresas con inversiones desde los 100.000 dólares, y la posibilidad de computar hasta el 25% de la inversión como pago a cuenta de Ingresos Brutos.
Se trata de un complemento fundamental para la clase media: no está orientado a megaproyectos ni exige montos extraordinarios de inversión, sino que busca beneficiar a sectores vinculados a los servicios, el comercio, la tecnología, la gastronomía, la construcción, la cultura y la salud.
La medida está destinada a dos segmentos diferenciados. Por un lado, las empresas medianas nacionales o extranjeras, aprobados en el esquema nacional que acrediten radicación efectiva y actividad productiva en la Ciudad. Por el otro, a microempresas locales que realicen inversiones productivas por montos de entre 100 mil y 149.999,99 dólares, de manera que se extiendan los beneficios locales a proyectos de menor escala que no están alcanzados por el umbral mínimo del RIMI promulgado en todo el territorio argentino.
También se incluyeron beneficios para inversiones menores, desde 50 mil dólares, orientadas a proyectos de eficiencia energética, generación renovable y almacenamiento energético.
“El objetivo es que la Ciudad siga siendo el mejor lugar para invertir, emprender y generar empleo en Argentina. Estamos construyendo reglas claras, previsibilidad y estímulos concretos para acompañar tanto grandes proyectos estratégicos como el crecimiento de PyMEs”, dijo el Jefe de Gobierno, Jorge Macri.
Y para asegurar la sostenibilidad fiscal y el correcto uso de los recursos públicos, las empresas que adhieran al régimen asumirán el compromiso de mantener su actividad productiva efectiva en la Ciudad durante un mínimo de cuatro años. La medida tiene destinado un presupuesto anual máximo de $150.000 millones para todos los beneficiarios y estableció un límite individual del 10% de dicho monto. También se creó un registro específico para monitorear y evaluar cada una de las inversiones.
Quedan excluidas del régimen las actividades financieras, bursátiles, cambiarias, de seguros y la administración de fondos de terceros. Tampoco se consideran inversiones productivas los activos financieros, las inversiones de portfolio ni los bienes de cambio y se prohíbe acumular los beneficios de este régimen con otros programas promocionales preexistentes en la Ciudad para una misma inversión.
La articulación de la Ciudad con el sector privado
La Ciudad adhirió al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) promulgado a nivel nacional, en el marco de una gestión pública que profundiza el acompañamiento al sector privado.
Dicha adhesión tiene el fin de generar condiciones de mayor previsibilidad y competitividad para atraer capitales y fortalecer las cadenas productivas vinculadas a la infraestructura, la tecnología, los servicios basados en el conocimiento y las actividades de alto valor agregado.
Además de la baja de impuestos y los incentivos, desde el principio de la gestión de Jorge Macri se impulsó la simplificación de trámites y se eliminó el costo de más de 70 de ellos; se dieron de baja 35 trámites innecesarios y se avanzó en la digitalización de casi 350 para que sean más del 90% los que se pueden resolver por vía remota.