Detrás del proyecto está Néstor junto a su familia asumió la concesión del puesto, con experiencia en el rubro de los maxikioscos, decidieron buscar una alternativa cuando los costos de alquiler hicieron inviable continuar con su emprendimiento anterior.
"Empezamos a investigar el tema de los puestos de diarios y vimos que la Ciudad había ampliado las posibilidades de explotación comercial. Algunos ya se habían transformado en cafeterías al paso, especialmente en la zona norte, y nos pareció una oportunidad interesante", cuenta Néstor.
La búsqueda los llevó hasta Monte Castro, un barrio que conocían bien por su cercanía con Villa Devoto, y el puesto que reunía las condiciones que buscaban y decidieron apostar por una renovación integral.
El interior fue completamente reacondicionado. Incorporaron una barra de atención, heladeras exhibidoras, una máquina de café y una terminal para carga de tarjetas SUBE. El resultado es un espacio moderno y atractivo que conserva la esencia del tradicional puesto de diarios, pero adaptado a las nuevas demandas de los consumidores.
"Aquí le agregamos la onda del barrio", explica Torcetta. "Es el primer puesto de diarios de la zona con este tipo de servicios". A la oferta tradicional sumaron figuritas, colecciones editoriales, cartas coleccionables, banderas argentinas y otros productos de interés para distintas generaciones. Además, destacan la posibilidad de conseguir materiales coleccionables por encargo cuando algún vecino los solicita.
Según cuenta Néstor, los vecinos adoptaron rápidamente el espacio y valoran especialmente la atención personalizada. "Un comercio de cercanía tiene que escuchar. Yo trato de acompañar, responder con amabilidad y considerar al cliente como un amigo", afirma. Esa filosofía también se refleja en la selección de productos. En lugar de limitarse al stock habitual, presta atención a los pedidos reiterados de los vecinos e incorpora aquello que detecta como una necesidad concreta del barrio.
La experiencia de la Parada 22 es también un reflejo de los cambios impulsados recientemente por el Gobierno de la Ciudad para los puestos de diarios y revistas, una normativa que permite incorporar servicios y productos complementarios, también de panadería y pastelería, recepción y entrega de paquetería, servicios de cobranza y otras actividades compatibles con el funcionamiento habitual de estos espacios.
La iniciativa busca preservar una actividad histórica de Buenos Aires que, en las últimas décadas, se vio afectada por los cambios en los hábitos de consumo de información y la creciente digitalización de los medios de comunicación. Sin embargo, la reglamentación establece que la venta de diarios y revistas debe continuar siendo la actividad principal. Las publicaciones impresas deben mantener un lugar visible y predominante dentro de la estructura comercial, aun cuando se incorporen nuevos servicios.
Asimismo, aquellos puestos que sumen propuestas gastronómicas deben cumplir con las normas de higiene y manipulación de alimentos, además de respetar las condiciones de uso del espacio público sin obstaculizar la circulación peatonal. Para muchos canillitas, esta apertura representa una oportunidad para sostener una actividad que forma parte del paisaje urbano porteño desde hace más de un siglo. En Monte Castro, la experiencia de la Parada 22 parece demostrar que la combinación entre tradición e innovación puede dar buenos resultados, manteniendo vivo un espacio emblemático y convirtiéndolo, al mismo tiempo, en un nuevo punto de encuentro para los vecinos.