La presentación de las obras y mejoras fue encabezada por el ministro de Infraestructura porteño, Pablo Bereciartua, y el ministro de Salud, Fernán Quirós, quienes destacaron la importancia de modernizar uno de los hospitales más emblemáticos del sistema público de salud.
Durante la recorrida, Bereciartua recordó que el hospital nació como un hospital de mujeres, “sin tecnología, sin especialidades, solo cuatro paredes y la voluntad de cuidar”. También destacó que, a medida que fue creciendo la Ciudad, el hospital acompañó ese desarrollo. En 1880 comenzó la construcción del actual edificio en el barrio de Recoleta, diseñado por el arquitecto sueco Enrique Aberg con pabellones neoclásicos separados por jardines, aire y luz, considerados entre los estándares sanitarios más avanzados de la época.
Por su parte, Quirós señaló que desde 1887 el hospital funciona sobre la Avenida Las Heras y recordó que la parquización estuvo a cargo del reconocido paisajista Carlos Thays. “Desde entonces el hospital no paró: transitó guerras, epidemias, transformaciones y todo tipo de vicisitudes en la Argentina y en la Ciudad”, afirmó.
Hoy el hospital atraviesa una renovación profunda para ponerse a la altura de los desafíos del siglo XXI. Se incorporó nuevo equipamiento, como angiógrafo, ecógrafos digitales, mamógrafo y equipos de rayos X digitales, además de nuevas áreas de internación en salud mental. También avanza un nuevo Centro de Oftalmología que fortalecerá la capacidad de atención y diagnóstico del hospital.
La modernización del Hospital Rivadavia combina el valor histórico de una de las instituciones sanitarias más emblemáticas del país con nuevas herramientas tecnológicas e infraestructura para ampliar la atención pública.
“Recuperar y modernizar hospitales históricos también es construir futuro”, remarcaron los funcionarios, al señalar que invertir en infraestructura y tecnología significa mejorar la atención, acompañar a los equipos de salud y garantizar que los porteños sigan accediendo a un sistema público de calidad.
“El hospital más antiguo del país, renovado y mejor que nunca”, resumieron durante la visita.