Durante una recorrida por el predio, participaron el jefe de Gabinete, Gabriel Sánchez Zinny, el ministro de Seguridad, Horacio Giménez, y el ministro de Infraestructura, Pablo Bereciartua, junto a funcionarios del Ministerio de Seguridad de la Nación y del Servicio Penitenciario Federal.
El nuevo complejo contará con una capacidad total de 2.240 plazas y estará equipado con infraestructura moderna, incluyendo pabellones diferenciados, áreas de salud, espacios de formación laboral y sistemas de seguridad de última generación. La obra forma parte de un plan integral para mejorar las condiciones de detención y optimizar la gestión del sistema penitenciario federal.
Según lo previsto en el acuerdo entre Nación y Ciudad, la obra estaría finalizada y entregada durante el primer cuatrimestre de 2026, tras lo cual comenzará el traslado progresivo de los detenidos desde Devoto, un proceso que podría extenderse por hasta 120 días.
Además, se prevé que la puesta en funcionamiento se realice de manera progresiva, con el traslado escalonado de internos desde Devoto hacia Marcos Paz, priorizando criterios operativos y de seguridad.
La finalización de esta obra representa un paso clave para la Ciudad, no solo porque permitirá avanzar con el traslado de los detenidos, sino también porque abre la puerta a una futura redefinición del predio de Devoto, un espacio largamente reclamado por los vecinos para nuevos usos urbanos.