El operativo se llevó a cabo en un comercio ubicado en O’Brien al 1100, donde efectivos de la División Delitos contra la Salud y la Seguridad Personal constataron la exhibición y comercialización al público de diversos artificios pirotécnicos sin la correspondiente autorización. Entre los elementos incautados había petardos, cañas voladoras, cañitas de luz, morteros, tortas de fuegos artificiales y otros productos similares.
Durante el procedimiento, los agentes verificaron además que el responsable del local, un hombre de 55 años, no contaba con la habilitación específica para la comercialización y el almacenamiento de material explosivo.
La pirotecnia se encuentra clasificada como “material explosivo y material controlado”, por lo que su fabricación, almacenamiento, transporte y venta requieren una habilitación especial otorgada por la Agencia Nacional de Materiales Controlados (ANMaC), de acuerdo con la Ley Nacional N° 20.429. Asimismo, la actividad infringe el Código de Habilitaciones y Verificaciones de la Ciudad de Buenos Aires, la Ordenanza N° 38.400 y la normativa vigente que prohíbe la pirotecnia sonora, debido a los riesgos que representa para la salud pública, la seguridad y el ambiente.
En total, se secuestraron 10.000 petardos, 2.500 cañas voladoras y cañitas de luz, 250 morteros con bombas, incluidos morteros simples y cañones, 76 tortas de fuegos artificiales de múltiples disparos y 1.500 unidades de fuegos artificiales varios, entre ellos misiles, candelas, humos de colores y fuegos de efecto.
En la causa intervino la Unidad de Flagrancia Este, que dispuso el secuestro de la totalidad de la mercadería y notificó al imputado por el delito de comercialización ilegal de pirotecnia.